04 Dic

Preocupación por los hijos y Flores de Bach

La preocupación por los hijos se puede tratar con Flores de Bach.

Estamos hablando de una emoción, la preocupación, que nos impide y les impide disfrutar del momento presente.

Pre-ocuparse es ocuparse con antelación, cuando no es el momento, cuando lo único que ocurre es llenarse de angustia y enfermar. Lo que tenemos que conseguir es Ocuparnos de lo que podemos.

Os doy un ejemplo: Estela le está dando a la cabeza con el mismo tema: ¿ podrá su hijo  de 5 años adaptarse al nuevo colegio, a los nuevos amigos? se imagina a su hijo en clase, solo, apartado, triste,… y se le hace un nudo al corazón.  Me vais a decir que es normal. Si, hasta cierto nivel. Porque su propia duda puede ser un obstáculo muy difícil de superar para su hijo.

Porque cada mañana al acompañarle al colegio, al despedirse, sin darse cuenta lo apretuja más fuerte de lo normal para darle un beso, le dice: ” tranquilo hijo, todo va a ir bien”… y su hijo entra en clase llorando. Entonces Estela se queda mirándolo, haciendo gestos para animarle y al mismo tiempo corre detrás de él para darle el último beso… resultado, el niño llora cada vez más, la profe se lo lleva y Estela se queda peor que el día anterior.

¿Cuál es el problema?

Al tener tanta preocupación por su hijo Estela le da el mensaje de que no es capaz de arreglárselas por si solo.

Que necesita de su madre, que su madre lo está dejando en un sitio raro, donde no va a estar bien, que lo va a pasar mal. ¿ Es esto lo que quería Estela? Por supuesto que no. Lo que quería era que su hijo entrase corriendo en el cole, con alegría por conocer un sitio distinto. (Damos por supuesto que Estela tiene buenas referencias del colegio).

Al tomar la Flor de Bach Gotas de Flores de Castaño rojo ( o Red Chesnut) su preocupación va a disminuir, dejando lugar a un sentimiento de mayor confianza hacia su hijo.

Y le dejará más espacio. Estela conseguirá despedirse de su hijo con alegría, porque sabe que se lo va a pasar bien, porque está segura de que sabrá hacerse amigos. Entonces su hijo, al sentirse su madre tan segura, saldrá corriendo y entrará en clase sin problemas.

Ayudarnos a nosotras mismas es lo mejor que podemos hacer para ayudar a los demás. Así podremos disfrutar de nuestros hijos y ellos de nosotras. Libremente.

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Un abrazo esencial

Laure Ferrié

 

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