Febrero
2007
Venta de flores de bach
Â
Â
Venta de flores de bach…El amor a la naturaleza. 918 573 306…Â
Erase una vez un hada que quiso vender flores de bach…Y cuentos de flores de bach…
Bueno, esto es algo extraño para un hada, pero al fin y al cabo las hadas, todo el mundo lo sabe, son las que cuidan a las plantas…junto con los jardineros y Dios mismo asà que no existÃa ningún problema para que lo hiciera.
Sin embargo una bruja mala le dijo: no vas a poder hacerlo…verás como los humanos te lo impiden…
El hada no tenÃa nada en contra de los humanos, asà que decidió dirigirse directamente a ellos con su mercancÃa…Igual la bruja se equivocaba…
Pasó el tiempo y el hada se encontró de todo, desde humanos que no se creÃan que ella era un hada - ella insistió: ¡ pero no me ves las alas ! -, hasta personas que le pedÃan papeles muy raros que ella no sabÃa ni que eran, incluso personas que dudaron de que sus sagradas flores sirvieran para nada - ¡ pero no ves la cantidad de personas en todo el mundo que las han probado y dicen que son buenisimas !-. En fin: el hada conoció a los humanos.
Para todos ellos tuvo una sonrisa. Para todos una frase amable. Para todos comprensión y amabilidad. Dijo lo que no le gustaba y expresó con sinceridad lo que le gustaba.
Encontró también humanos que la aceptaban a ella y a sus flores y se dió cuenta de que todos tenÃan algo en común: veÃan desde el interior, sin cortapisas, la bondad.
Encontró que para ello no importaba la edad, ni el sexo, ni la cultura, la formación o los tÃtulos…
Ahora bien, para esta intrépida hadita estas personas no eran ni mejores ni peores que aquellos que no la hicieron ni caso, o dudaron de ella, o murmuraron maledicencias a sus espaldas, o la difamaron, o intentaron abusar de su buena fe…
Ella se sentÃa feliz haciendo lo que hacÃa y ya estaba.
Muchos pensaron que estaba equivocada…
Pero ella no lo sintió asÃ.
Pasado el tiempo se le acercó la bruja: ¿te has dado cuenta ya de que son gente malvada, fÃjate en lo que dicen sobre ti ?…
El hada, que no era ya nada, nada tonta, le aseguró con una amplia sonrisa: esas personas tambien quieren vender flores de bach como yo, y están en su derecho, y dicen eso para confundir a la gente y que yo no las venda…Pero a mi no me importa, al contrario, me estimula, me ayuda a esforzarme más en mi labor…Se llama competencia del mercado o algo asÃ…lo estudié en un libro de marketing…
Y siguió adelante…
El hada cada dÃa era más culta y sabia…incluso las hadas que más la habÃan cuestionado por mercantilista, decidieron, el dÃa en que los humanos decidieron desforestar grandes extensiones de plantas sagradas, que serÃa la enviada ideal para negociar y concienciar ya que ella conocÃa el idioma de sus adversarios…De hecho era la única hada que fue capaz de, en lugar de ver un adversario, ver un colaborador.
La bruja, entonces le dijo: no te escucharan…
Y ella respondió - veras como sÅ
Y la escucharon, vaya que la escucharon, ya que supo demostrarles que haciendo mal a la naturaleza se destruian a sà mismos…Y era tan bella, tan bella; y tan armoniosa tan armoniosa; y tan comprensiva, tan comprensiva; y tan sana que cada una de su palabras eran miel en los oidos de quienes le escuchaban y sólo de escucharla ya sanaban.
Morgana fue su nombre y aún hoy se la recuerda como sÃmbolo de la conciliación y de la paz. Ella cambió la historia de una época, que, de no haber sido por su intervención habrÃa sido mucho más terrible, dolorosa e infausta. Ella luchó con palabras de conciliación contra los que enarbolaban puñales de sangre. Ella abrió la puerta a la esperanza cuando las esclusas del desamor se desbordaban. Ella supo mirar adelante, cuando todos miraban atrás.
Cierto dÃa, Dios en persona, se acercó a ella y la felicitó en sus sueños, explicándola que su servicio de amor habÃa acabado y que podÃa desear un nuevo futuro…
Conviérteme en hombre, pidió, deseo ser ahora un varón y recorrer todo el planeta con un caramillo bajo mis labios alegrando la vida del universo con la música de tus esferas.
Nació asà el bello Morgan, el músico famoso en Gales por su capacidad de expresar el aleteo de las mariposas y el delicioso ir y venir de las flores y nubes con sus melodÃas tiernas fragantes como el pan recién horneado.
Morgan visitó la corte y honró a los nobles y compartió la enfermedad entre los miserables colocándoles paños mojados en sus frentes mientras los iluminaba con su música mediante susurrantes silbidos…
Comprendió, como Morgana y como Morgan la belleza de todo lo creado y de como todo expresaba la belleza.
Muchas otras vidas pasaron antes de que esta alma se convirtiera en quien es ahora:
una brizna de cesped en un luminoso jardÃn.



Gotas de Flores © 2006-2007 "Nuestro trabajo es artesanal,
nuestro trato personal".